
El pasado lunes día 29 de enero la multinacional alemana
Media Markt, dedicada a la electrónica de consumo (Imagen y sonido, Informática, Video, Fotografía, Electrodomésticos, etc), abría sus puertas con una campaña llamada "Día sin IVA", es decir, ofrecía todos sus productos un 16 % más baratos; oferta realmente interesante. Si tienes que comprar algo de cierto valor el ahorro puede ser considerable.
Yo en principio no tenía la intención de comprar nada, no porque no necesite o desee algún
"Gadget" sino por que en estos momentos no me lo puedo permitir, pero me acerqué por una de sus grandes superficies a comprar un encargo de un amigo.
Cuando todavía me faltaba más o menos 1 km para llegar aprecié una larga cola de coches que no sabía donde empezaba pero que suponía que era de allí. En efecto, la mitad de Valencia decidió ir a comprar a Media Markt este maravilloso "Día sin IVA".
Cuando por fín logré entrar lo que allí vi me dejó perplejo. No sabría decir cuanta gente había dentro pero si que no se de que color es el suelo del recinto. Jamás he visto tanta gente en un centro comercial, ni siquiera en época de las famosas "rebajas". La gente compraba de todo. Las colas de las cajas de cobro llegaban a la otra punta del centro y volvían de nuevo a la caja para volver otra vez al final haciendo una serpiente.
Cuando elegí lo que tenía que comprar y me puse en cola ví que tenía más de trescientas personas delante lo que suponía ... ¿dos horas de espera?. No sé cuanto hubiera tenido que esperar pero tuve que volver a dejar mi compra y marcharme ya que tenía que ir al trabajo y no me daba tiempo. Tarde alrededor de 15 minutos en salir ¡SIN COMPRA!. Había gente que solo llevaba en las manos una película de DVD o un disco de música.

Que se iban a ahorar ¿2 €?. Y por eso ¿valía la pena la espera, la incomodidad y el agobio?
Además era digno de ver las caras de algunos intentando comprar de todo, empujando como si se acabara el mundo.
Hay un famoso anagrama de publicidad de la Compañía que dice "Yo no soy tonto". En efecto, tú no eres tonto, lo somos todos.