
-Reflexiones-
Ha pasado algo más de un año desde mi último post, éste de aquí abajo, y me siento nuevamente frustrado, como con tantas otras cosas y proyectos que he comenzado y se han ido quedando en el camino por unas razones u otras. El caso es que no soy una persona constante, nunca lo he sido, soy demasiado visceral y me suelo mover a través de lo que siento en cada momento; eso es bueno porque le suelo sacar el jugo a muchos instantes del día a día, pero también es cierto que si no se pone cierta disciplina en lo que haces dificilmente se logran objetivos.El pasado año ha sido ciertamente enriquecedor. El cambio de trabajo me ha enseñado muchas cosas, he conocido mucha gente y a la vez me he sentido muy solo. Han habido momentos de gran ilusión, de creer que se podían lograr los objetivos profesionales, de pensar que les podía dar una vida mejor a mi familia. Y seguramente así sería si algunas cosas hubieran sido de otra manera. Si yo no me hubiese rendido tan pronto, después de todo las cosas iban bien. Si el ambiente laboral hubiera sido menos hostil, desgraciadamente no tuve mucho apoyo por alguna parte del equipo. Si hubiera sido más inteligente, no lograba desconectar en ningún momento, sabiendo que podía pasarme factura.
Pero bueno, tomé una decisión. Se que es una gran oportunidad perdida y que tal vez algún día vea con más claridad si ha sido un error, pero lo que si tengo muy claro es que estaba perdiendo a mi familia. Apenas hablaba con Mª Angeles, ya no jugaba con mis hijos, incluso me resultaban molestos. Todo pasaba día tras día delante de mis narices y yo ni lo veía. La propia presión que yo mismo me sometía a nivel profesional me hizo olvidarme de lo más importante, de mi familia.
Ya no disfrutaba de ellos cada momento del día ni me entregaba como un padre debe hacerlo.
Finalmente Mª Angeles y yo hablamos y tomamos una decisión de la cual no me arrepiento porque vuelvo a sentirme bien conmigo mismo y con mi familia.
Quizá no pueda darles una mejor calidad de vida, ni que Mª Angeles deje el trabajo, y les pido perdón por mi falta de valentía, pero creo que somos y seremos una familia mucho más unida.
Han habido muchos momentos en los que quería escribir de nuevo, pero unas veces por falta de tiempo y otras por mi estado de ánimo, ha pasado un año muy deprisa... demasiado.



No hay comentarios.:
Publicar un comentario